El mal de la juventud

El encuentro con lo real, es decir, con los dos huecos, uno afectando a la palabra y el otro a la elección sexuada impone la construcción de un nuevo lugar desde donde verse como amable, y recibir la consideración y el respeto por su nuevo modo de habitar la palabra y los semblantes.

Salir del armario

De nosotros depende no convertir el lenguaje en un código muerto, en un manual de instrucciones y de operaciones algorítmicas. De nosotros depende dar lugar a la poética que cada autista intenta para ser admitido, para construir junto a nosotros, sus semejantes, un lugar habitable y digno.